martes, 5 de julio de 2011

El cáncer del odio


Miyo que ha escrito 293 entradas para las crónicas de Chris Gaia dijo:”En la vida diaria una situación, persona o cosa, te gusta o no te gusta. O es el amor o es el rechazo. Cuantas menos cosas te gusten más grande es tu orgullo y más difícil que puedas superar una grave enfermedad. El cáncer suele aparecer en gentes llenas de rencor y amargura, gentes que no se aman y que se sienten víctimas de las circunstancias o del entorno. Rechazan lo que son, no son capaces de asumir la culpabilidad que arrastran (la proyectan sobre los otros, las circunstancias o dios) y eso ha creado el cáncer, pero su actitud tiene que cambiar radicalmente para que la enfermedad pueda revertir. Cargan mucho dolor, frustración y rechazo sobre sus hombros; convierten a los demás en culpables de su situación; están llenos de resentimiento y son incapaces de perdonar y por tanto de perdonarse a sí mismos”.
Hugo Chávez es la personificación de estos conceptos, no puede esperar menos de la vida un ser que ha sembrado tanto odio entre los Venezolanos, que ha dividido la patria que hace 200 años Bolívar consagró con tanto esfuerzo, que ha malversado los dineros públicos y ha dejado en la ruina no sólo al país sino también a la inmensa mayoría de los que allí vivimos.
No sé si será otro show más, muy al estilo de sábado Sensacional cuando apelando al sentimiento de su gran audiencia le sacaban punta a los dramas existenciales de Lila morillo y su combo, hoy después de casi tres semanas de misterioso silencio Chávez nos sorprende con la noticia de que tiene un tumor abscesado con presencia de células cancerígenas.
Según tengo entendido este término (abcesado) se utiliza cuando un tumor es muy grande y por lo general se ha ramificado hacia otros órganos y hacia los huesos, también se utiliza en los casos de cáncer de colon, pero el punto es que no es esto lo que los venezolanos queremos, lo que si queremos es un presidente sano, dueño de sus capacidades físicas y mentales, que le permitan sentarse en un banquillo en la Haya a responder por sus atropellos de la dignidad y de los derechos humanos en contra de miles de venezolanos.
Y es que este ser malévolo tiene una carga muy pesada sobre su conciencia, la muerte de Franklin Brito, los venezolanos que han sido golpeados en su dignidad como la jueza Afiuni, el diputado José Sánchez Montiel (Mazuco), quien cumple condena de 19 años por homicidio calificado y padece lumbalgia severa, gastritis e hipertensión; a los ex funcionarios de la PM condenados a 30 años por los sucesos del 11 de abril, Arube Pérez y Erasmo Bolívar y los ex comisarios Iván Simonovis y Henry Vivas, a quienes se les ha violado el derecho a la salud al no permitir o retrasar los traslados para que ellos reciban atención médica.
Todo esto sin contar los miles de venezolanos que han perdido la vida en esta guerra sin cuartel que nos ha declarado la delincuencia, solo el año pasado hubo cuatro veces más muertos en Venezuela por esta causa (16.047) que en la guerra de Irak (4.644).
Desde que Hugo Chávez llegó al poder en 1999 han sido asesinadas 118,541 personas, según reporta el Observatorio Venezolano de la Violencia, esto sí es un verdadero cáncer, el cáncer del odio y de la violencia que ha desatado este señor en Venezuela.
Pero volviendo al tema dice un viejo adagio popular que el que a hierro mata no puede morir a sombrerazos, y es que las enfermedades no son producto del azar, hay quienes afirman que las enfermedades en principio son creadas por el mismo sujeto y su opinión general de la vida y de sí mismo, ahora imagínense la opinión que tiene nuestro presidente de sus propia gente que se tuvo que ir a cuba para aliviar sus dolencias.
Escuche en CNN que un médico cubano, por error, operó al presidente de un absceso pélvico, cuando se trataba de un cáncer de colon, como consecuencia, se produjo una fístula por lo que tuvieron que traer a un verdadero médico español para que se encargara de remendarles el capote a los cubanos. Y todavía Fidel Castro tienes las agallas de decir que Chávez es el hombre que más ha hecho por la salud y educación de su pueblo. Que contradicción.
Pero lo cierto aquí señor presidente es que usted y su revolución representan el verdadero cáncer en Venezuela, un cáncer que en 12 años ha hecho metástasis y se ha propagado por todas sus instancias, mermando la salud no solamente del Estado como tal, sino la de su pueblo que ya está cansado de tanta mentira y de tanta desidia.
Ojalá, aún cuando yo en lo particular lo dudo, que si toda esta nueva aventura es cierta lo haga recapacitar, porque sólo un cambio en su actitud puede generar grandes cambios no solo para usted sino para mi país, de lo contrario amárrese bien los pantalones porque si logra escapar de la justicia terrena, de la divina no hay quién lo salve.
Jorge Olivares Acosta
C.I. 5.603.180

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